martes, 4 de enero de 2011

La Orientación Verde

Asociación Internacional de Orientación Educativa y Profesional

mayo de 2007

Una verdad incómoda: la Orientación verde

El calentamiento global y la delicada situación medioambiental hace necesaria la creación  de nuevos conceptos en orientación: La orientación verde supone una perspectiva más amplia para las elecciones de carrera: ¿cuál es el impacto ambiental de un determinado itinerario de carrera?



En su reciente película, “Una Verdad Incómoda”, el antiguo casi-pero-no-lo-suficiente presidente de los Estados Unidos, Al Gore, afirma que “la humanidad está sentada sobre una bomba de relojería. Tenemos solo diez años para evitar una gran catástrofe que lleve a todo el planeta a una espiral de destrucción épica que incluya temperaturas extremas, inundaciones, sequías, epidemias y olas olas de calor con efectos mortales  más allá de lo que jamás hemos experimentado” El persuasivo argumento de Al Gore es que ya no podemos permitirnos ver el calentamiento global como un tema político: más bien es el  mayor reto moral al que se enfrenta nuestra civilización global. Podemos verlo en  http://www.climatecrisis.net. Y Al Gore no está solo: otros influyentes políticos han planteado estas cuestiones. Por ejemplo, el comentarista francés Nicolas Hulot (2006), ha  ejercido un profundo impacto en la campaña presidencial francesa por medio de cinco propuestas concretas en relación a asuntos y políticas ambientales, incluyendo la imposición de impuestos sobre el CO2, agricultura sostenible y ecoeducación. Se puede encontrar más información al respecto en  www.pacte-ecologique-2007.org .

La Orientación debe posicionarse con respecto a estos retos. Y esto podría poner en cuestión esencialmente los valores individualistas que defienden muchas de las teorías del desarrollo de la carrera aplicadas en las últimas generaciones en las culturas occidentales. Esto no quiere decir que ya no se pueda buscar la realización personal del individuo y la felicidad a través del desarrollo de la carrera personal, sino más bien que la Orientación Verde va a añadir un componente vital al ya complicado concepto de elección de carrera (Plant, 1996; 1999; 2003).

Este papel actual de la orientación para la carrera resulta claro, por ejemplo, en documentos oficiales como la Resolución del Consejo Europeo sobre la Orientación a lo largo de la Vida (2004): la orientación es una herramienta para el crecimiento ecónomico, aunque irónicamente gran parte de este crecimiento ha sido etiquetado como “crecimiento sin empleo”, y no ha tenido en cuenta el impacto ambiental de este enfoque concreto. Seguramente sea posible un crecimiento económico que no implique impacto ecológico, pero aún no hemos visto muchos ejemplos de ello.   

Economía y Ecología
Sin embargo, hay un nuevo enfoque en camino. Como reacción contra el a menudo unidimensional pensamiento económico y sus principios de mercado, se aproxima un nuevo movimiento preocupado por los temas ecológicos. Simplemente no merece la pena pensar sólo en metas económicas a corto plazo. El análisis de ratios de coste-beneficio, por ejemplo, deja claramente muy atrás unos cuantos aspectos importantes en lo que se refiere a conciencia ambiental. Grandes compañías como General Electric ya lo han reconocido ideando la estrategia de Ecomaginación, que supone producir con menos energía y contaminación, entre otras medidas. Otros gigantes empresariales como Wall-Mart, Tesco, BP o Virgin han visto los cambios que se avecinan y han introducido la CR, Responsabilidad Corporativa, mientras que en la banca están comenzando lo que han denominado como Banca Consciente. Desde la AIOSP, ya en 1995 se adoptó una declaración de Normas Éticas globales, que incluía un reconocimiento de las tensiones entre crecimiento económico y aspectos medioambientales, como por ejemplo la ecología (ver www.iaevg.org). En resumen, se están desarrollando nuevos conceptos para enfrentarse al crecimiento de los paradigmas actuales, y la Orientación Verde es una parte de esta tendencia. ¿Qué indicaría esto?

Orientación Verde
Esto definiría la orientación, y especialmente la elección de carrera, ya no sólo en términos económicos, sino en términos de ecología. Los temas medioambientales se encontrarán a la cabeza de numerosas actividades diarias, incluyendo la orientación, y los profesionales de la orientación tendrán la difícil tarea de transformar este concepto en la práctica diaria, de acuerdo con las perspectivas globales. Resulta importante -probablemente más que nunca- ¿qué hacen las personas con su vida laboral?, si producen armas letales o simplemente bombas de agua para irrigación. Las circunstancias que hacen necesaria la realización de tales elecciones se hace evidente de manera global: contaminación, sobreconsumo en algunas áreas y  necesidades fundamentales entre otras, presión ante los escasos recursos acuáticos,  pesca excesiva,  calentamiento global, agujeros de ozono, etc. La lista es interminable.

Además, los economistas y algunos políticos son conscientes del choque entre el crecimiento económico sin sentido y la conciencia ambiental. Actualmente ya se está luchando una guerra por el petróleo y sin duda la próxima guerra será por el agua. Si anteriormente la solución solía estar en el crecimiento económico, parece que en la actualidad esto es una fuente más de problemas. Así, el crecimiento sin empleo y el deterioro de los recursos naturales constituyen los problemas actuales. En esta situación la orientación debe convertirse en parte de la solución más que del problema. Se necesita un nuevo enfoque, basado en los siguientes principios de la Orientación Verde:
* La Orientación debe tomar en cuenta y concienciar sobre el impacto medioambiental de las elecciones vocacionales;
* La Orientación debe desempeñar un papel activo en el establecimiento de oportunidades formativas y educativas que supongan una contribución positiva en términos ambientales;
* Los materiales informativos sobre opciones de carrera deben considerar aspectos medioambientales;
* La Orientación debe ser medida no sólo por criterios económicos, sino por una contabilidad o registro verde que, por ejemplo, relacione metas ambientales con actividades orientadoras.
* A más pequeña escala, los trabajadores de la orientación deben inspeccionar su propia práctica: ¿cómo de verdes son mis rutinas de reciclaje, de reducción de gasto energético, etc.?

Algunos orientadores, sin duda, encontrarán peligrosamente directivo el enfoque señalado: de hecho, podría poner en cuestión determinadas prácticas orientadoras, incluso quizás el propio enfoque centrado en el cliente. Por el lado bueno, la Orientación verde podría ser proactiva, cuestionadora, investigadora, reflexiva y centrada en el cliente en el sentido real: aún deja decisiones en la mano del cliente, pero quizás éstas impliquen un mayor grado de compromiso. Además, especialmente en lo relacionado con la globalización, se coloca a la orientación en una posición central: los compromisos medioambientales no tienen fronteras (Monbiot, 2006). Por esta razón es tan urgente que los orientadores realicen sus contribuciones hacia el cambio.


Extraído de: www.iaevg.org/crc/files/newsletters/Newlet58-Sp.doc